De cómo acabé en la obra. Parte II


Seguimos con mi relato autobiográfico acerca de como acabé trabajando en la obra en esta segunda parte.

Entre la obra y el código

Al terminar el grado en Ingeniería a primeros de 2012 mi situación seguía igual o peor. Dado que no tenía muchas mas alternativas, miré la oferta de cursos para desempleados que ofrecía el servicio andaluz de empleo. Los de Presto y Autocad, típica opción entre los de mi gremio, me llamaban menos que picar en una mina. Es decir, no me iban a dar una ventaja comparativa respecto a otros arquitectos técnicos. Así que corté por lo sano y me apunté a «Programación de aplicaciones orientadas a objetos», en la academia de Almerimatik Formación, en Almería.

Academia Almerimatik

Academia Almerimatik Formación, Almería. Única foto que he podido encontrar.

No es que la programación me fuera a dar ese plus que necesitaba para entrar en el mercado laboral. Pero tras siete años dedicándome a lo que no me gustaba, me apetecía darle un respiro a la mente. Además, tenía muchas ganas de programar y mis viejos conocimientos de Flash ya no tenían casi utilidad.

El curso fue fenomenal, una gente majísima, tanto profesores como alumnos. Particularmente José Ucles, un pedazo de docente y programador que nos supo transmitir mucha morralla de una forma entretenida. Adquirí conocimientos en un montón de tecnologías: Java, C#, MySQL, JavaScript, HTML, CSS, etc.  Aparte de una serie de competencias sobre el mundo laboral de las que carecía, como la redacción de un currículo o la temida entrevista de trabajo. Gracias a este curso retome el hobby que había perdido hacía tantos años y adquirí conocimientos muy útiles. A la postre, estos conocimientos me han servido, o me están sirviendo, para hacer mi camino.

Prácticas no remuneradas

Ademas de todo lo dicho, el curso me dio acceso a unas prácticas no remuneradas en (carambolas del destino) una constructora local. Una de las profesoras de la academia era intima de una arquitecta que trabajaba en su empresa familiar, SACLEM, en Pechina, Almería. Esta empresa necesitaba renovar su sitio web, así que me hicieron un hueco. La oportunidad era de oro, puesto que podría abrirme puertas para mi oficio. E incluso, con suerte, darme acceso a un puesto en aquella misma empresa.

Allí les monté un nuevo sitio web mediante el CMS Joomla y les retoqué algunas webs que tenían en funcionamiento, como la web personal de la mencionada arquitecta. Por desgracia ya han renovado todo ese contenido y mi trabajo no se encuentra en linea. En cualquier caso, una experiencia muy positiva con una gente estupenda, pero que me reafirmo en mi opinión de que aquello de la construcción no tenía sitio para mi.

En esta época estudié la posibilidad de ir a Madrid a hacer un Master en innovación tecnológica en edificación. Una antigua compañera lo había hecho y, aunque no hablaba muy bien de el, si que le dio acceso a un puesto de trabajo. Ademas, si había un nicho de la construcción en el que pudiera sentirme agusto, debía ser alguno innovador: Domótica, nuevos materiales, sistemas constructivos no convencionales, etc . Sin embargo, comencé los tramites muy tarde, verano de 2012 y, finalmente, no pudo ser. Pero me guarde la carta y, a partir de ese momento, Madrid fue mi objetivo: Si había trabajo, estaría allí. Y la puerta era el master.

Más practicas no remuneradas

Pasé el verano reflexionando mi próximo movimiento. Quería hacer el Master, pero tendría que esperar hasta septiembre de 2013. Por tanto, tenía un año entero que llenar con algo mas que ocio, deporte e introspección. Por suerte, en septiembre los de SACLEM volvieron a ponerse en contacto conmigo: Me ofrecían un puesto en practicas, aun no remuneradas, pero esta vez como Arquitecto Técnico para oficina y obra. Un pasito mas. Ademas, quise aprovechar este año que entraba ponerme con el ingles y certificar al menos un B1.

Sobre el 1 de Octubre empecé a trabajar con ellos. Aunque en el curriculum esta experiencia figura como «Ayudante de jefe de obra», mi puesto no ofrecía respuesta a ninguna necesidad concreta, por lo que desempeñé el papel de chico para todo: Hoy unas fotocopias, mañana doblar unos planos, ahora hacer un levantamiento, dentro de un rato sacar unas mediciones y luego dibujar un detalle constructivo . Lo cierto es que como toma de contacto estuvo genial, me dio perspectiva sobre en qué consistía mi profesión realmente. Que actores intervenían y como. El trabajo de campo y el de oficina. Y la horrible verdad: Aquello seguía mas que muerto.

Obra. 28 viviendas en Pechina

Plaza Mayor de Pechina, obra en la que pude echar una mano.

Cuando llevaba 5 meses allí empecé a ver claro que no tenía mucho mas que aprender en esa situación. Así que muy agradecido por todo la gente de SACLEM, y antes de que mi presencia se hiciese incomoda, me busqué otra salida. Dado que quedaba mucho para ir a Madrid,  y que lo último que me había funcionado había sido Almerimatik, me busqué otro curso allí para llenar las mañanas hasta llegar al verano. Para complementar al anterior, seleccione «Experto programador en tecnología Java». Y a primeros de Marzo de ese 2013 volví a la academia.

Y hasta aquí la entrada de hoy,

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